Quiebra el vaso
Y los vidrios caídos
Cortan mis pies.
Grita, tiemblo
Grita, callo.
Y mi pecho golpea
Como pisadas de perros bravos
Como puños
Como rayo…
La noche se llena de silencios,
Torturantes silencios
Superpuestos por sus odiosos ladridos.
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